Experto desarrolla talleres y conferencias sobre Innovación y Transferencia de Conocimiento

“La innovación como desafío para las universidades ecuatorianas” fue el título de la conferencia organizada por el Centro de Emprendedores, CEEMP, y el Centro de Investigaciones Biotecnológicas de Ecuador, CIBE, que se desarrolló el pasado 26 de julio en el auditorio del Rectorado de la ESPOL.
 
Dicha conferencia estuvo a cargo de Rafael Palacios Ph.D., investigador y consultor internacional en Gestión y Política de la Innovación en América Latina, quien en días anteriores dictó en ESPOL el workshop Nuevos Modos Estratégicos para la Producción Científica, Transferencia Tecnológica e Innovación con la participación de científicos e investigadores de la Institución. 
 
Palacios aceptó conversar sobre algunos aspectos entorno a estos temas:
 
¿Qué tiene América Latina que no tienen otros continentes con relación a la investigación, la innovación y el emprendimiento?
Partiría de la pregunta qué es lo que no tiene América Latina y que sí tienen muchos países desarrollados e industrializados en innovación: En conjunto, los países de la región tienen un nivel de capacidad científica y tecnológica importante y significativa, pero estas no se caracterizan por ser capacidades de "dominio de conocimiento". Son estas capacidades las que se requieren para pensar en nuevos patrones de crecimiento económico; yasí poder desprenderse de la exportación de materia prima sin valor agregado y asimismo, generar nuevos segmentos económicos y productivos orientados a las nuevas olas tecnológicas como por ejemplo:  las energías renovables, la robótica, la inteligencia artificial, la digitalización, etc. Para ello se requiere avanzar hacia este marco de "capacidades de dominio de conocimiento".
 
¿En qué consiste esta importante capacidad científica y tecnológica? 
Las capacidades de dominio de conocimiento son el conjunto de tangibles e intangibles que se condensan en campos muy específicos de la investigación. Es lo que permite caracterizar las fortalezas de las instituciones científicas. También permiten ofertar el conocimiento donde se es fuerte y así evitar la dispersión de innumerables líneas de investigación, que producen enormes pérdidas y falsa inversión.
 
Con respecto al título de su workshop, ¿cuáles son los nuevos modos estratégicos, por ejemplo, para la transferencia tecnológica?
Los nuevos modos de transferencia de tecnología son los nuevos enfoques producto de esta transición hacia la economía de la innovación, y hacia la sociedad del conocimiento. Esto trae, en consecuencia, que se generen nuevos modos de pensar la política de la innovación. Se trata de pensar la transferencia de tecnología diferente a su modo tradicional, no se trata de adquirir la tecnología, más bien debe uno utilizar este instrumento como fundamento para la creación de capacidades de dominio de conocimiento. Es necesario pensar la transferencia de tecnología como la forma y la capacidad institucional de asimilar y adaptar los conocimientos. Sin duda, los países de la región dependerán cada vez más de los conocimientos y las tecnologías internacionales, es inevitable.
 
¿Cómo la universidad puede ayudar a la transferencia exitosa de conocimiento?
El éxito de cumplir los objetivos para lo cual se contrata a un investigador depende de cómo la universidad oriente estratégicamente el enfoque de transferencia de tecnología internacional. Este es el motor generador de conocimientos y de la arquitectura tecnológica al interno de las universidades.  Si la universidad como institución no tiene la estructura organizativa, estratégica operativa y programática para desarrollar la investigación hacia la innovación y hacerla sostenible con una política de transferencia de tecnología internacional lo suficientemente fuerte, daría lo mismo lo que haga el investigador. 
 
¿Esta gestión universitaria debe recaer en un área o centro específico?
Según mi experiencia, esto se puede manejar por vía centralizada, por un gran centro de innovación y transferencia de tecnología que alimente y retroalimente a los centros de investigación o a través de unidades pequeñas de investigación, desarrollo y transferencia tecnológica e innovación construidas desde los centros de investigación que pueden retroalimentarse entre ellos.
Evidentemente es una decisión que está basada en términos de costos y efectividad. Lo primero es relevante cuando se trata de instituciones que manejan presupuestos limitados y con respecto a lo segundo, debe garantizarse la efectividad mediante una dirección universitaria formada en la gestión de investigación hacia la innovación.